Hay pasados que siempre vuelven: las ex con mayúsculas es un ejemplo

la foto (43)Tal y como está la vida para conseguir salir con alguien que no tenga lo que en www.antoniomequiere.com denominamos como ex novia con mayúsculas, creo que nos tendríamos que remontar al parvulario que, de hecho, ya ni existe. ¡Qué decir, si estamos en la conocida fase de repesca!: Imposible. Pero el problema, señores, no es que confirmemos que todo especímen masculino sin anillar que anda suelto por el Planeta Tierra con más de 35 años tiene una de esas ex novias con mayúsculas en su palmarés. No, eso no es lo más problemático, ni eso de que quedaron bien y son amigos, best friends (BFF ;))) o que de vez en cuando incluso quedan para un café. No, ese no es el problema. Es que, en realidad, el problema no lo tienen ellos; lo tenemos nosotras y el avance tecnológico que nos ha dotado de un poder sobrehumano que deja a Mazinger Z mamando: las redes sociales.

Yes, tal y como lo habéis escuchado: las redes sociales donde el verbo cotillear se eleva a máxima potencia, alcanzando cumbres impensables en aquellos tiempos en los que todos éramos más felices; eso sí, más felices pero más inquietas también, porque… Porque vaya si nos ha dado tranquilidad a las mujeres que estrenamos novio y a nuestras amigas esto de poder ver a la ex -a esa ex y no a las otras; a la ex que tiene ese nombre precioso y una melena movida por una especie de ventilador incorporado en su cuerpo de manera permanente- sí a esa, justo a esa a la que pondremos a parir entre todas previo reenvío de su foto capturada en esas redes sociales y comentada en ese grupo de whatssap que habremos creado en su honor. Para que me entendáis, nos se trata de una ex cualquiera, es como una angula en un plato de gulas. Ella, la que no es un sucedáneo; esa…, esa misma.

1¿Por qué hacemos esto las mujeres? ¿No os lo habéis preguntado alguna vez? Yo, lamento deciros que la respuesta no la tengo, pero sí la certeza de que jamás. Nunca. Never. En la vida jamás, nadie osará a decirle a la nueva que la anterior es más guapa, más estupenda o algo por el estilo. NOOO, eso no lo dirá nadie. Y no lo dirán por algo que aún es peor que despotricar en una especie de paranoia conjunta amiguil femenina que no se alcanza ni en una tarde de compras en la Milla de Oro con la cartera llena de pasta gansa. No. Nadie lo dirá porque nadie lo pensará. Eso es todo: ninguna amiga de la nueva novia pensará que la ex con mayúsculas es nada comparable.

Así de simple. Las mujeres cotilleamos a las ex novias de los nuevos novios, a las futuras, a las que fueron, a las que no fueron y si la cosa se viene ariba, somos capaces de cotillear a las novias que querrían que no fueron y que, incluso, no llegarán a tener. Y lo hacemos porque sí. Lo hacemos como cualquier otra cosa: como meter el pie con calcetín en una chancla si es necesario e incluso sin serlo y mira que eso es difícil. Lo hacemos de la misma manera como cuando nos cabreamos porque sí, haya motivo o no, en cuyo caso ya nos ocuparemos muy mucho de buscarlo -y creedme, cuando queremos lo encontramos-; lo hacemos porque sí, porque está en nuestro ADN, porque somos tías cultas con hambre de información. Lo hacemos de una manera poco constructiva pero por el bien de todos…IMG_3125

Llegados a este punto es normal que alguien del género másculino se pregunte porqué habría una nueva novia cotillear a una ex, si una ex es pasado y una nueva es presente: PORQUE LAS EX siempre vuelvennnnn; joder, que acojone hasta escribirlo. Y es que es cierto, ellas vuelven, están al acecho, porque suelen ser como los perros del hortelano -que ni comen ni dejan comer- porque quieren marcar el territorio (no importa si al territorio le dieran ellas mismas la patada). Ellas -las ex con mayúsculas, no las con minúsculas- siempre están en esa posición de ataque, de acecho, de tocar las narices, de aparecer, de reaparecer, de darle al botón de me gusta a todo a partir del momento en el que se huelen que hay perfumes nuevos en ese cuello que un día fue suyo. Las ex con mayúsculas son esas cabronas que nunca has visto y que de repente están por todas partes como si de una plaga se tratara.

Es una especie de caja de pandora que empieza por el facebook y acaba en pesadilla. Esas tías que no exterminas jamás y que tienen ese nombre que no se parece nada al tuyo y por el que un día, sin querer por supuesto, te nombran… Da igual la modalidad de ex que fueran; da igual si fueron modelo psicópata, la quirky, la brother, la teenager, la buena, la guapa, la mala o la fea. La pondremos a parir en grupo o sí o sí. Aquí no vale el enelepene chiquirichá, rape que rape tin gá o un pinto, pinto gorgorito… Aquí hay tongo y el premio se lo lleva seguro.

IMG_8351Así es que en definitiva lo mejor que nos puede pasar es no ser nunca una ex con mayúsculas así como tampoco la nueva porque lo que no os he contado es que este movimiento femenino en masa es bidireccional: lo mismo hacen las ex con la nueva pero a la inversa. La nueva se lo lleva también seguro o sí o sí, olvidando ambos bandos que una nueva relación jamás es la sustitución de una por la otra, sino que se trata más bien de pasados, presentes y futuros…

Este tipo de ex está convencida de que tienen una serie de beneficios post-noviazgo; un trato implícito, una serie de derechos adicionales, una extraña manía del remember, chin chines por los viejos tiempos. Saben cómo encontrarlos, son listas las tías, saben lo que les gusta, lo que les afecta, se convierten en un problema que puede traspasar la pantalla del Iphone incluso. Son ellas, las que están todo agustito con la ruptura mientras el especímen en cuestión se mantenga soltero. Ay de tí como la angula se cosque de que se ha empleado el verbo rehacer; ahí de tí porque es ahí donde las ex con mayúsculas sienten la ruptura definitiva.

Es por eso que es comprensible que las nuevas quieran o queramos ver en grupo de quién se trata; qué cara tiene ese ser tan peligroso; es mejor comentarlo en compañía, da menos susto, menos cague. Y llegados a este punto, una de las conclusiones es que la ponemos a parir probablemente y además de por cultura, por puro miedo. Así es que be careful, darlings que todos tienen una a sus espaldas o en casos de gravedad extrema pueden ser incluso varias…

Manteneos alejadas de las tentaciones tecnológicas, tened presente que lo pisado, pasado; lo bueno, guardado y lo malo enterrado. Sed felices que la vida solo dura lo que dura un beso. Recordad que ellos no siempre tuvieron presente que había que elegir bien a las ex porque resulta que son para toda la vida, que a veces hay que decir adiós en defensa propia y que las ex solo son mujeres como las demás; las nuevas, también y no olvidéis por favor que el índice de consultas a las fotos de las ex es directamente proporcional a la inmadurez, que nunca hay que dar nada por supuesto y que todos fuimos felices alguna vez aunque esas sonrisas se las llevara el viento y de ellas ya no quede mas que un poco o nada.

#felizsemana

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