Un truco de magia, el más bonito del mundo, un vestido rojo y esos hilos invisibles que nos unirán por siempre

Image-1 (19)Dicen que aquellos que creen en la magia están destinados a encontrarla. Dicen que quien la posee, no necesita de trucos; de hecho la magia no tiene trucos, por la simple razón de que todos sabemos que sí los tiene; también dicen por ahí que la magia consiste en creer en uno mismo, porque si esto sucede cualquier cosa después es posible. Dicen que hay un truco de magia, para mí el más bonito del mundo; uno que consiste en hacer que alguien cierre los ojos, darle un beso de amor y tacha tachan: aparecen mariposas en su estómago. Magia es pedir un deseo con toda el alma y dejar que todo fluya, porque si has puesto todo el corazón en ese deseo un día, cuando menos te lo esperas sucede…

Otros se limitan a decir que la magia es simplemente una ciencia que aún no alcanzamos a entender mientras muchos otros aseguran que el que no cree en ella nunca la encontrará. Yo, sin embargo creo que la magia es un extraño puente que une lo invisible de lo visible como ya dijeron antes que yo; la magia simplemente es todo aquello que hace latir a un corazón…

.el-hilo-rojo_9788408123934Magia es ese hilo rojo invisible que conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, sin importar tiempo, lugar o  circunstancias, según dice Ann Hood en su último libro. Un hilo que puede alargarse o enredarse, pero nunca romperse aunque pudiera parecer a veces.

Todos tenemos nuestros hilos; esas hebras que hilvanan nuestras vidas y que están unidas a otras por cordones más finos, más visibles o menos imperceptibles. Mis hilos son de mil colores, estoy segura. Hilos que tejieron costuras, delicadas unas; burdas otras muchas… Sin embargo de todos los hilos que poseo, invisibles para todos menos para mí, existe uno: el más importante. Un hilo de seda. El hilo del que si tiras, me desbarato y me hago nada. El hilo que no quiero cortar; el hilo que sujeto durante las noches mientras duermo.

Dicen que si alguien se aleja, hay que dejarlo marchar. Que nuestros destinos no estarán atados a los que se quisieron ir. Que el hecho de partir no los convierte en malas personas, sino en parte de tu vida que tocaron su fin. Extraña palabra esa que se escribe con tan solo tres letras y que suena tan contundente como un golpe seco sobre la mesa.

Yo no creo todo lo que dicen, ni creo en todo lo que leo; yo a veces me lo creo todo y a veces dejo de creer en nada. Pero yo tengo mi puente, ese que me lleva de lo invisible a lo visible y viceversa; Un puente que puedo atravesar descalza y con mis ojos cerrados porque es precisamente siguiendo ese hilo,- el de seda, el que sujeto mientras duermo, el que no quiero cortar- el que te mantiene atado a mi vida y lo sé a pesar de que te quisiste marchar y yo dejé que lo hicieras; es ese hilo el que permite la magia de un pensamiento, de miles de ellos, el que nos mantiene unidos de manera invisible, el que impide que se escriba la palabra fin, el que no permite ese golpe seco sobre la mesa. c2b345139876383bdcbb421a361395ee

Creo y casi estoy segura de que es ese hilo y no otro, el que se balancea sobre un poema que es nuestro, el que de repente me cierra los ojos, para que tu me beses donde quiera que estés; es el recuerdo de ese beso precisamente el que de nuevo hace el truco de magia más bonito que creo que conozco. Siempre se te dieron bien ese tipo de trucos. Es ese hilo también el que me arranca una sonrisa a destiempo, el que teje el recuerdo, el que me sujeta con fuerza las costuras de mi talle, los bordados de mi pecho.

Pero ya verás; quizás fueron tus besos, el ruido del mar, las caricias tontas y distraídas de tus manos; quizás es que acepté en lugar de entender recogiendo ese guante tirado en el suelo; ¿quién sabe lo que fue? Quizás fue ese suponer en lugar de preguntar… pero el hecho es que ese hilo también ha dado vida a un vestido. Un vestido que, como no, será de color rojo.  Un vestido rojo  pensado durante  aquellas noches en las que no podía dormir porque aún permanecía en tus sueños. Un vestido que me hace entender eso que me dijiste tantas veces de que las cosas nunca pasan porque sí después de haber no entendido el porqué de muchas cosas.

la foto (38)Y esto es todo: un truco de magia, un bonito vestido rojo y u hilo de seda infinito que me lleva hasta tí en un camino de ida y vuelta. Por eso, si un día te arrepientes de haberte marchado, a sabiendas de que ya es muy tarde para volver, y te fijas en esa hebra suelta que tienes en alguna parte de tu piel, síguela. Ve hasta donde te lleve, porque si sigues el camino llegarás a un puente que cruza de lo visible a lo invisible. Allí me encontrarás vestida de color rojo, sentada en una valla de madera junto al mar; allí podrás hacerme un truco de magia, allí podremos decidir cuándo cortar ese hilo; allí descubrirás que hay poca diferencia entre vivir o soñar, porque pasado el tiempo ya todo da igual.

Feliz Jueves, no olvidéis que a veces toca volar sin alas, decir adiós sin morirse, renunciar a los destinos para escribir otros. No olvidéis que los robles más altos crecen con el viento en contra y que como dijo Jean Paul Sartre: no debemos perder el tiempo; quizás los hubo más bellos, pero este es el nuestro.

 

 

 

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