Viajando a mi Planeta, teclas rotas de marfil y viejas fotos olvidadas

la foto (18)Ya es 16 de enero de 2014. Un día que podría ser cualquiera; un día que llueve, que hace frío… un día más. Sin embargo, hoy es un día importante…. el día en el que mi novela ‘Teclas Rotas de Marfil’ vuelve a ser completamente mía después de ese viaje a mi Planeta que comenzaba hace demasiado tiempo; tanto que ni siquiera recuerdo cuánto con exactitud. Un día también que marca el inicio de una nueva andadura por las puertas de las editoriales tras este impasse que ha durado un total de once meses… El mismo tiempo que dejé la prensa de manera profesional en un punto y seguido que se está demorando cuando también justamente hoy me levanté pensando en que tal vez se va acercando el momento de coger la grabadora, las libretas y esos bolígrafos que nunca llevaba…, o tal vez no esté tan cerca.

Me preguntaste esta mañana cuándo termina mi viaje. Ni siquiera te he contestado. No tengo la respuesta a esa pregunta, cuando hace unas semanas pensé si ese viaje había consistido realmente en escribir una novela descubriendo que en realidad no ha sido más que un paseo por mi propio mundo, el que se llama Paula. Y es que, te confieso que, aunque echo de menos el pulso de la calle, a mis compañeros, las ruedas de prensa y en general esa adrenalina provocada por ese veneno que se llama Periodismo, no es menos cierto que necesitaba descubrir un mundo que me estaba perdiendo después de dejar atrás la perspectiva sin querer queriendo.

Mombassa 1Gracias por las fotos que me has enviado. Hiciste que me levantara de la cama para mirar cosas que he procurado dejar atrás en esta aventura que no ha consistido más que en llenar mi vida de momentos. Y fíjate como son las cosas que, cuando ahora toca pelear de nuevo por esa novela que aún no has leído y que habla de mí, de cosas que no he vivido, de historias que me han contado y de una escritora que deja de escribir porque considera que ya ha escrito demasiado para haber vivido tan poco, siento miedo al fracaso, al ocaso que va aparejado al éxito por muy pequeño que este sea y a la traición que inevitablemente también a veces va unido a eso que la gente suele llamar amor.  34

Siento miedo porque soy humana, tanto que gracias a estas fotos he recordado el valor de la amistad, momentos que quizás dejé en el fondo de un baúl, recordé lo cerca que estuve de llegar a Hollywood con mi amiga Pilar Fernández, a quien le mando un beso enorme segura de que se reirá al ver aquella foto con Oliver -un día prometo contar la historia de aquella noche-.

He recordado ese momento en la escalera de un Ayuntamiento en los primeros instantes de una macro operación policial, las guardias en los juzgados, en las comisarías, jugarnos los tipos tontamente a veces… He echado la vista atrás para recordar también alguna traición que otra, muchas meteduras de pata y algunos aciertos. Amistades eternas, cierres hasta altas horas de la noche con Rufino Adán en una época y con Tamara Montes de Oca, en otra. Los regalices negros, los atracones de chucherías, las copas de Navidad, a Carmen Capote, a mi jefes con sus defectos y sus virtudes por respetar siempre mi trabajo en un mundo en el que cuesta tanto hacerse un nombre.

Taittinger (1)824359

Feliz jueves y mil gracias de nuevo por esas fotos… Muchas no las tenía!!!

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