Para ser más atractiva no necesitas tener mejores tetas, lo que necesitas es leer mejores libros

5Mi querida Herran te cojo la frase prestada, nunca antes había estado tan bien encarnada en alguien como este lunes…

Lo se, lo se… Paula está resentida, no tiene una talla 95 (ni siquiera una 90) (¿una 85?), ha pasado un mal fin de semana, cada día se parece más a Bridget Jones en sus domingos por la tarde, bla, bla, bla… dirán las que se hayan sentido aludidas por este titular; pues a esas os recomiendo que no sigáis leyendo y especialmente a la autora de ese modelo transparente viernes noche, que tres días después me tiene consternada.

¿No os ha pasado que de repente os encontráis con alguien a quien sólo conocéis de vista y os dedica una mirada que mata sobre una sonrisa falsa, pero falsa, falsa como nunca has visto otra? Y ese es el momento en el que una se pregunta: ¿por qué le caeré mal si no me conoce más allá de un par de frases? Lo peor, que ella también te cae mal de repente. ¿Será que es un lector mamarracho travestido y me guarda rencor por el post de la semana pasada? Si no lo es, juro que lo parece. Pues si creo que nunca te di motivos, aquí tienes unos cuantos.

Y es que aunque no lo dijera en aquel post, tengo que aclarar que después del viernes puedo asegurar que la versión femenina de los mamarrachos newage que dan un asco que te cagas existe; una de esas cabronas que te miran como diciéndote: Paula, be careful; the winter is coming… Llega el momento de las chaquetas de lana para dormir mientras yo desafiaré al invierno con mis transparencias y ese ‘estoy por encima del bien y del mal y de tí y de fulano y de mengano en este pueblo que se me queda superpequeño de lo megadivina que soy!

la foto (1)Una pesadilla haberla visto, ahora no me puedo quitar de la cabeza su enorme boca sonriendo… pero no sonriendo al infinito, no… Sonriéndome a mí. A mí. Una sonrisa de una mujer de esas que deben decirle a los hombres frases del tipo: no quisiera enamorarte, porque imagino que ya tendrás bastante con lo tuyo. Una sonrisa parecida a la que le puso el lobo a la pobre caperucita…

Una sonrisa de ese tipo de mujer que no espera la llamada del día siguiente, que por supuesto no se pregunta porqué alguien desapareció de repente y nunca la llamó más, porque para cuando se dan cuenta ya han pasado a la siguiente letra de la agenda; una de esas que saben que nunca hay que hacer el desayuno a la mañana siguiente, que te odian solo porque tu vestido es más bonito a pesar de que lo has sacado no del fondo del armario, sino del fondo del baúl; una de esas que no tienen bastante con su flamante deportivo, no.. Desean el mierda Saxo que se cae a pedazos y que tiene tú…

Una tipa que si supiera quien es Lily Tomlin, diría esa frase memorable con su cara de superioridad, of course, que dice: Si el amor es la respuesta, ¿Podría reformular la pregunta?

Terrorífico lo sé. Pues esperad a que saque los datos de mi investigación: Mi mala suerte se ha incrementado un 467,89% con respecto a los 38 años anteriores al convertirme en la diana de esa sonrisa y lo que es peor:, de esa lengua que te la puedes poner a modo de chal como si de una boa constrictor de plumas se tratara, que apuesto a que tiene.  la foto (2)

Un 467,89% que se desprende de las posibilidades que tiene una pobre y simple bloguertown de centrar el interés de alguien como ella, única en su especie llegada a este pueblo por razones que están sujetas a otras remotas posibilidades, lo sé. ¿Cómo es posible que haya tenido que ser yo la que estuviera en el momento inoportuno, en el lugar equivocado, dándose todo tipo de circunstancias hasta llegar a toparme con ese ‘hola’ que casi, solo casi, me intimidó? Para que seáis conscientes de la magnitud de esta terrible casualidad os diré que en el mundo hay un total de siete mil millones de habitantes la última vez que los conté.

Pues bien, querida, como sólo fue un ‘casi intimidante’ y no un acojone brutal, escucha lo que te tengo que decir porque eso cambiará tu vida y por fin podrás tener amigas, ser feliz, no estar tan sola, no ser tan superficial y tan choni aunque te vistas de a saber quien es tu modisto de referencia, que es que no nos interesa en absoluto. Escucha esto porque te aseguro que entenderás por qué eres del todo tan poco interesante: para ser más atractiva no necesitas tener mejores tetas, lo que necesitas es leer mejores libros. Los secretos de la dieta Duncan no se considera literatura.

la foto (4)

Cuando quieras quedamos, nos tomamos un café y te sugiero algunas referencias además de decirte la frase que cojo prestada de mi admirada Herranz o si lo prefieres, siempre podrás leer la sección nuestra que se titula: Donde duermen los libros.

Cuando sigas mi humilde consejo verás que acompañar tu fabuloso escote de algo más que de pedrería te hará ganar muchos enteros y podrás tener por fin todo ese afán de protagonismo que reclamas con cada golpe de melena.

 

Feliz lunes a todos!!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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